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jueves, 29 de agosto de 2013

El gobierno que no respetaba a las mujeres (o qué fue de La Niña de Rajoy)


#SoyFeminista.
#MeAvergonzaríaDeNoSerlo
#ElGobiernoQueNoRespetabaALasMujeres

ENSAYO PARODIADO DIDÁCTICO FEMINISTA

LA AUTORÍA DE LOS AUDIOVISUALES EMPLEADOS PERTENECE A:

- "Amanecer en #Ofeliaresiste", por Jaime Alekos.
- "Médicos por la sanidad pública", Afem Princesa.
- "Por favor, dejadme tener dignidad", Cádiz Directo.
- "La mujer, cosa de hombres", Isabel Coixet, RTVE.
- "Interview with Simone de Beauvoir", Cuestionnaire.
- "Ana Rubio_¿Qué significa la igualdad en derechos?", Cenicientas 3.0.
- "El Soul de la bata blanca", El País.
- "Por ti, por mi, por todxs", Márgaro.
- "Entrevista a Rajoy", VEO7.
- "La niña de Rajoy", RTVE.
- "Clases para Wert. Historia", Clases para Wert y Stop Ley Wert.
- "12M 15M. Detención de Laura en Sol".
- "Tipical Girls", The Slits.
- "Ain't got no home", Nina Simone.
- "Canal 7", TV Publica Argentina. 
- "Varios Artistas-Falangista Soy", The Orchard Music.
- "No se nace mujer, Simone de Beauvoir" (documental).
- "La Policía abre expediente por falta grave a tres antidisturbios", Efe.
- "Informativos, Más vale tarde, La Noche, La Sexta: Columna y Al Rojo Vivo", La Sexta.
- "La sexualidad de la mujer en la República", UNED.
- "Réponse de femmes",Agnès Varda.
- Estudio Social La Caixa sobre Dependencia.
- #Escrache feminista.
- "Los Chicos con la chicas" (1967).
- La Tuerka.
- Europapress.
- RTVE.
- 13TV.
- Antena 3.
- Filmoteca Española.
- NODO, RTVE.
- Soitu.es.
- LasMalasLenguas.es.

Gracias y todo nuestro apoyo a:
#EscracheFeminista
#Ofeliasequeda (nos necesitan, por cierto).
#SanidadPública
#EducaciónPública
#LeydeDependencia
#StopDeshaucios

NOTA: Si alguien quiere que modificar algo o reclamar derechos, que nos lo comunique personalmente y lo solucionaremos.

Según la Ley de Propiedad Intelectual:

Artículo 32.1. Es lícita la inclusión en una obra propia de fragmentos de otras ajenas de naturaleza escrita, sonora o audiovisual, así como la de obras aisladas de carácter plástico o fotográfico figurativo, siempre que se trate de obras ya divulgadas y su inclusión se realice a título de cita o para su análisis, comentario o juicio crítico.

Artículo 33. Trabajos sobre temas de actualidad:

1. Los trabajos y artículos sobre temas de actualidad difundidos por los medios de comunicación social podrán ser reproducidos, distribuidos y comunicados públicamente por cualesquiera otros de la misma clase, citando la fuente y el autor si el trabajo apareció con firma y siempre que no se hubiese hecho constar en origen la reserva de derechos...

Artículo 39. Parodia:

No será considerada transformación que exija consentimiento del autor la parodia de la obra divulgada, mientras no implique riesgo de confusión con la misma ni se infiera un daño a la obra original o a su autor.
AntropologíaVisual.Info·

sábado, 3 de agosto de 2013

El antifeminismo que nos viene

Primero publiqué en esta misma revista un primer post sobre la lactancia materna sin saber muy bien en donde me metía; después publiqué varios de ellos en mi blog con el mismo resultado de recibir decenas de comentarios insultantes. Después vino la maternidad de Soraya Sáenz de Santamaría, quien decidió volver a trabajar dos semanas después de parir a su hijo y se desató de nuevo la caza, como ya se había desatado antes con el viaje a Afganistán de una Carmen Chacón embarazada y con todo un hospital de campaña a su disposición.

Este antifeminismo que viene es un mix entre ecologismo esencialista y feminismo de la diferencia mal entendido. Ellas plantean una revalorización de lo ontológicamente femenino sin salirse del patriarcado ni un metro. No necesitan organizarse políticamente en contra de la opresión porque, al parecer, lo único que las oprime son los avances del feminismo

Las polémicas Soraya/Chacón nos permiten visualizar muy claramente que existe un (neo) antifeminismo que camuflado en ambos lados del espectro ideológico y que está creciendo. Y quizá, desgraciadamente, sea en la izquierda ideológica donde se manifiesta más claramente.

En la derecha, aunque se piense lo mismo, no se atreven a decirlo porque su discurso es, supuestamente, el de la defensa de la igualdad. La izquierda, en cambio, como se siente legitimada por no se sabe qué luchas anteriores a favor de las mujeres, no tiene esos problemas. Dicha legitimidad es falsa porque a nosotras nadie nos ha regalado nada, ni en la derecha ni en la izquierda, y las resistencias se han dado con la misma intensidad en uno y otro lado.

Este antifeminismo que viene es una mezcla entre ecologismo esencialista y feminismo de la diferencia mal entendido. Estoy completamente alejada del feminismo de la diferencia, pero aquel era, en todo caso, un pensamiento complejo sobre el patriarcado que partía del reconocimiento de la opresión de las mujeres, que trataba de salir de esta opresión mediante la revalorización de lo que ellas consideraban diferencias ontológicas entre los sexos. El reconocimiento de la opresión y la valorización de lo esencialmente femenino llevaba a aquellas feministas a organizarse políticamente de manera autónoma y a elegir, casi todas, formas vitales y sexuales de las que los hombres estaban excluidos. Este neoecologismo femenino de ahora, que se apropia del término feminismo, no tiene nada que ver con aquel feminismo que desde luego luchaba por la igualdad partiendo, de la constatación de la opresión patriarcal.

Quien asuma para sí, con el derecho que asiste a todas a elegir, una posición contraria a esa supuesta esencia es castigada justo en aquello que ha sido siempre la máxima descalificación patriarcal para todas las mujeres: mala madre; lo peor.

El neoecologismo, que se dice feminista y que es antifeminista en todos sus planteamientos, busca la revalorización de lo supuestamente femenino sin hacer ninguna crítica al patriarcado, con lo que queda reducido a patriarcalismo del de siempre pero vestido de moderno. Así, ellas plantean una revalorización de lo ontológicamente femenino sin salirse del patriarcado ni un metro. No necesitan organizarse políticamente en contra de la opresión porque, al parecer, lo único que las oprime son los avances del feminismo; avances equivocados todos ellos y que han devenido en diferentes formas de opresión para las mujeres.

No voy a volver a entrar en el debate sobre si lactancia o no, o si Sáenz de Santamaría y Carmen Chacón deben o no incorporarse a sus trabajos sin atenerse la baja maternal. No lo voy a hacer porque en todos mis artículos y post, de una manera más o menos irónica, lo que yo defendía, lo único defendible desde el punto de vista feminista, es la defensa siempre y en todo caso de la libertad de todas y cada una de las mujeres y su individualidad. Para el feminismo no hay más cuestión.

Para el antifeminismo, en cambio, hay mucho más. El principio de individualización y el derecho a decidir en todo caso sobre nuestros cuerpos y nuestras vidas desaparece en este antifeminismo verde arrastrado por una supuesta esencia a la que todas debemos entregarnos sin resistencia. Y ¡ay! de la que se resista.

Las ecoantifeministas se muestran dispuestas a castigar a otras mujeres por su elección y no dirigen sus críticas al patriarcado, jamás se preguntan dónde están los padres, ni se enfadan porque ellos no se pidan los días del permiso de paternidad, eso ni se menciona.

Participan así entusiásticamente en la división que el patriarcado hace entre mujeres buenas y malas, siendo ahora las malas no las mujeres que viven su sexualidad libremente, sino aquellas mujeres que viven su maternidad de otra manera y según sus propios criterios; porque para las ecoantifeministas, en el tema de la maternidad y las esencias maternales, no hay elección posible ni criterios propios, lo que enlaza directamente con la negación que el patriarcado hace de la individualidad de las mujeres.

Las mujeres no son individuos, son todas iguales, todas madres y, sobre todo, todas la misma madre: La Madre Patriarcal. La entregada a su prole, la que siempre y en todo caso está dispuesta a sacrificarse por los intereses de sus hijos, sean reales o no. La que nunca puede escoger el propio bienestar, aunque eso no haga ningún daño a su hijo o hija porque “propio bienestar”, es tabú; es lo peor que puede ser una madre: egoísta.

Así que se desgañitan en las redes contra la libertad, la individualidad y el pecado de salir al espacio público, dejando patente, por su situación de recientes madres, que abandonan el espacio doméstico justo en el momento en que este abandono se hace más visible, en el momento en que se ha sido madre, en ese momento en el que se exige la puesta a disposición del propio yo a otro/a, el hijo o la hija. Y por si fuera poco, como todo esto pretenden argumentarlo desde la izquierda ideológica, utilizan argumentos supuestamente progresistas haciendo pasar a las mujeres que escogen lo que a ellas no les gusta como enemigas de clase; mujeres supuestamente privilegiadas que socaban con su elección y con su ejercicio de la individualidad los derechos de las mujeres-masa indistintas, obviando, naturalmente que hay millones de mujeres que hacen lo mismo todos los días en todos los estratos sociales. Porque La Madre en realidad no existe, existimos las mujeres que somos madres y cada una de nosotras es madre de una manera distinta.

La renuncia voluntaria a un derecho no tiene por qué cuestionar éste, ni su universalidad ni el convencimiento de que ciertamente los derechos de maternidad son un avance y una conquista histórica conseguida por mujeres que no estaban en el espacio doméstico, sino por las que defendían la plena igualdad social y batallaban en el ámbito público. Los derechos son para quienes los necesitan y para quienes quieran hacer uso de ellos, pero si los derechos se convierten en obligación, siempre y en todo caso, dejan de ser derechos.

Y por último, lo más importante, lo que nunca puede perderse de vista es que el principal derecho que las mujeres hemos conseguido tras siglos de lucha es el reconocimiento de nuestro derecho a elegir cómo queremos vivir nuestras vidas, maternidades incluidas. Y éste sí es un derecho frágil, permanentemente amenazado y cuestionado desde todos los flancos del antifeminismo.

domingo, 28 de julio de 2013

Mujeres congeladas

Como se ha repetido mucho en los últimos tiempos lo que hace el Gobierno de Rajoy no es recortar, es ideología. Y dentro de ésta nos encontramos con el entusiasmo por hacer negocio con la sanidad, la educación o los derechos sociales y la forma de tratar los derechos de las mujeres.
Quieren quitar la fecundación asistida a las lesbianas y solteras. Por lo tanto sólo tendrán derecho a estos tratamientos las mujeres casadas como Dios manda, eso sí casadas y estériles. Y las lesbianas o aquellas mujeres que no tengan una pareja heterosexual, si quieren tener un hijo pues que se acuesten con un vecino o se aguanten.  ¿Dónde está el respeto a las opciones sexuales de las personas? Y ¿la igualdad ante la ley?
La mano de la Iglesia aparece hasta el codo. Estas limitaciones fueron puestas en práctica hace tiempo en la Comunidad Valenciana y ahora intentan a hacerlo a nivel nacional.
Pero con eso no tienen suficiente. A partir del 1 de agosto desaparece la financiación pública de ocho anticonceptivos de tercera generación, o sea de los más nuevos y se supone eficaces. La que los quiera se los tendrá que pagar o bien utilizar los que científicamente han sido superados.
El Ministerio de Sanidad afirma que a partir de ahora va a contabilizar no sólo a las mujeres asesinadas por violencia de género sino que contará también las que han sido agredidas siempre que estén más de 24 horas en un hospital.
Por lo tanto, solo contará a las muy apaleadas, a las que hayan dejado como un cristo. Si simplemente son pegadas, les rompen un brazo y no chorrean sangre, esas ya no habrán sufrido violencia de género.
Eso sin olvidar que el parón que el Gobierno ha llevado a cabo con el aborto es sólo temporal. Con la caída de la hoja, Gallardón pisará el acelerador para tenerlo listo antes de Navidad. Más restricciones.
Y suma y sigue.
Los planes de igualdad en las empresas que contemplaban numerosos convenios colectivos han desaparecido desde el pasado 8 de julio ya que el Gobierno ha dado todas las facilidades para que se extinguiesen. Todas las empresas de más de 250 trabajadores estaban obligadas a pactar y aplicar uno de estos acuerdos, tal y como estipuló la Ley de Igualdad aprobada en 2007.
Estos planes, tras hacer un diagnóstico de la empresa intentaba corregir los defectos detectados y promover la igualdad entre hombres y mujeres, por ejemplo, fórmulas para evitar la brecha salarial, favorecer la conciliación de la vida personal y laboral de trabajadores y trabajadoras, o acciones positivas para romper el llamado techo de cristal y fomentar la presencia de mujeres en puestos de responsabilidad.
Eso a nivel laboral pero también han agredido el tema más importante para conseguir una sociedad igualitaria: la educación.
La ley Wert rechaza la educación en valores lo que significa que el esfuerzo hecho por gobiernos de Zapatero para impulsar la igualdad en las aulas, el respeto a la diversidad o la coeducación se puede perder en dos días.
El actual gobierno está subvencionando colegios que separan a los niños de las niñas, ha eliminado la asignatura Educación para la Ciudadanía, ha atacado los programas de educación afectivo- sexual y rechaza todo aquello que potencie igualdad a todos los niveles.
El resultado de estas políticas es que en poco tiempo podremos ver nuevos focos de homofobia en los centros escolares y un retroceso en la igualdad de género en las aulas que es donde más se necesita.
La ley de dependencia es otro de los puntos negros para las mujeres. Cuando se recortan ayudas para cuidar a personas dependientes ya sean ancianos o enfermos ¿en quién recae ese trabajo?......pues no lo duden, en las mujeres.
Lo que hemos tardado siglos en conseguir, se lo pueden cargar en dos días.
Junto a estos hechos, nos enteramos que cada año se denuncian en España 1.161 violaciones (agresiones sexuales con penetración, en la jerga policial) según los últimos datos que facilita el Ministerio del Interior, de 2011. Son tres cada día; una cada ocho horas.
Un panorama desolador.

Mercè Rivas Torres | Periodista y escritora (Nuevatribuna.es)

sábado, 27 de julio de 2013

Cómo no espantar a las nuevas feministas

Rosario Hernández Catalán explica cómo no
espantar a las principiantes del feminismo
El feminismo no sólo consiste en ampliar y cuidar la lista de derechos que durante años se han negado a las mujeres por el hecho de serlo. Quiere poner todo patas arriba para mejorar el mundo. Quiere otra ciencia, otra economía, otra política, otras palabras, otros gestos, otra visión del mundo… "Puestas a luchar, lo luchamos todo", advierte la filóloga y feminista Rosario Hernández Catalán (La Felguera, Asturias, 1979), habitual en ponencias y conferencias relacionadas con este tema y autora de 'Feminismo para no feministas', una obra que escribió para desterrar la imagen de "paranoicas, ridículas, excesivas, cursis, pesadas, poco objetivas, etcétera", que muchas personas tienen de las mujeres que militan en la causa feminista y para aquellas a las que les da "algo de grima vernos a las feministas en las manifestacione". "Todo, lo queremos todo porque hay que planear veinte para conseguir al menos diez. Es un activismo total, aunque luego cada feminista se centre en lo que más le duela y en lo que más le haga bailar", añade parafraseando a la anarquista Emma Goldman. "Las feministas nunca estamos solas y establecemos con otras mujeres relaciones de apoyo mutuo y de comprensión, relaciones con unas raíces profundas que sólo prosperan así, con ese duende, cuando estamos vertebradas por la 'idea lila'. Es algo difícil de expresar, pero sentimos la amistad entre mujeres como algo casi sagrado, hacemos círculo, hacemos akelarre, hacemos sabbat, hacemos fiesta. Y eso nos mantiene fuertes".
No obstante, en sus años de militancia y voluntariado, Rosario Hernández apreció algunas deficiencias entre las mujeres que hacen gala de ser feministas de los pies a la cabeza. "De la ideología no se deriva automáticamente un comportamiento ejemplar. A veces las ideologías son sólo ideas que anidan en nuestra mente pero de las cuales no se acaba de derivar buenos comportamientos", indica. Con esta convicción en mente, esta docente de la Universidad de Oviedo redactó una serie de recomendaciones para las feministas convencidas, para aquellas que militan en asociaciones no gubernamentales o colectivos autogestionados. "Consejillos para vivificar, prolongar y diversificar el movimiento feminista. Para atraer y no espantar a las nuevas", ya que, en su opinión, muchas caen en lo que denomina "el examen a las compañeras. 'Huy, ésta ha dicho consolador en vez de dildo... qué cutrefeminista. Huy, ésta no ha oído hablar en su vida de Sayak Valencia o del postporno. Huy, ésta habla siempre en masculino. Aquélla no se ha leído ni por asomo ‘El segundo sexo’…' Es muy humano, pero muy peligroso porque puede espantar a las que se acercan al feminismo por primera vez".
Primera lección: ni explicar ni escribir para el ombligo. Rosario Hernández aconseja expresar las ideas de manera sencilla. En pocas palabras, demostrada la solvencia teórica a través de los estudios de género o del feminismo académico, hay que convertir todo ello en divulgación. "Incluso algunos manifiestos redactados por algunos colectivos resultan oscuros y sólo aptos para las listas que ya se saben la lección". Por otra parte, aconseja "no visibilizar más de la cuenta los moratones". En su opinión, entre la denuncia y la obscenidad hay una delgada línea fácil de traspasar. "Somos víctimas, no lo vamos a negar, pero también verdugas y también alegres y afortunadas. Mostrarnos las mujeres como débiles, humilladas, maltratadas o enfermas da una imagen del feminismo que a muchas, con razón, repele". En resumen, más elegancia, más tacto, más ecología visual, menos sensacionalismo. Como ejemplo, la autora de 'Feminismo para no feministas' recurre a lo que sucede cada año en la conmemoración de una fecha clave: el 25 de noviembre, día Internacional contra la Violencia hacia la mujer. "Cree que ese día hay que hacer carteles que muestren a mujeres fuertes y libres. Permanecer en la imagen fija de la mujer llena de moratones resulta obsceno e incluso para algunos, morboso", advierte.
Otros apuntes. "No hace falta haberse leído a Simone de Beauvoir ni a Judith Butler ni a Amelia Valcárcel para guardar en potencia a una feminista. Son lecturas difíciles, no nos engañemos". Rosario Hernández considera que el "reconocimiento" a estas mujeres, a las que define como "nuestras madres y compañeras pensadoras feministas" siempre ha de ir por delante, "aunque no estemos de acuerdo con ellas al cien por cien". No obstante, "leer más no necesariamente implica tener clara moralmente la práctica feminista". A su juicio, "debemos buscar lo común con las que llegan nuevas, no empezar marcando distancia porque llevamos más años, tenemos más amigas, tenemos más contactos y lecturas o, en resumen, somos ya un poco perras viejas". Recomienda no escamotear nunca información a las nuevas y hacerles partícipes de "todo lo que ocurre" sin permitir que los partidos políticos "manipulen a sus anchas nuestros colectivos y asociaciones. Estamos juntas para hacer feminismo, no para hacerle la campaña al político o política del partido de turno". Por último, Rosario Hernández Catalán piensa que hay que dar ejemplo. "Por desgracia, que una mujer se considere a sí misma feminista no es garantía de que se convierta automáticamente en buena persona. Estoy hay que tenerlo claro, y si alguna feminista te la ha jugado, no te extrañe. Ser mujer no es garantía de bondad, ser feminista tampoco", zanja. 

miércoles, 24 de julio de 2013

Resistir y no olvidar

Sanidad ha iniciado una campaña para castigar a las mujeres que quieran tener hijos sin un hombre al lado.
Si el criterio que se quiere imponer para acceder a los tratamientos de reproducción asistida es la fertilidad, ¿por qué asistir a una mujer fértil con compañero infértil? ¡Que se busque un varón que sea fértil!
En una pareja heterosexual es raro que los dos sean estériles, seguramente que o él o ella pueden concebir si se buscan a una persona fértil, del otro sexo naturalmente. Si el criterio que se quiere imponer para acceder a los tratamientos de reproducción asistida es la fertilidad, ¿por qué asistir a una mujer fértil con compañero infértil? ¡Que se busque un varón que sea fértil! ¿O es que el criterio no es la esterilidad, como se dice sino, en realidad, tener una pareja heterosexual estable? Eso parece, porque el acceso a los tratamientos que pretende el Ministerio de Sanidad define la esterilidad como la incapacidad de concebir después de 12 meses de practicar sexo coital (se supone que con el mismo hombre). Se excluye así a las mujeres que, por la razón que sea, no mantengan relaciones sexuales con hombres o no las mantengan permanentemente. ¿Es posible imponer ese criterio legalmente?
Sanidad ha iniciado una campaña para castigar a las mujeres que quieran tener hijos sin un hombre al lado. Sanidad no se mete, en cambio, en la cuestión del aborto que deja a Justicia, dejando así claro que para este gobierno el derecho al aborto no tiene nada que ver con la salud, sino directamente con la aplicación del Código Penal. Este Ministerio es el encargado de castigar a las mujeres que decidan interrumpir su embarazo. En el primer caso y en el segundo lo que se pretenden es castigar a las mujeres que pretendan hacerse dueñas exclusivas de sus cuerpos, de su sexualidad, de su reproducción…A esto se añade la no financiación de los anticonceptivos, la búsqueda de la prohibición de la píldora del día después, la imposición en todos los casos de la custodia compartida…el Partido Popular tiene toda una batería de propuestas claramente misóginas dirigidas por aquellos a quienes les gustaría volver a poner a las mujeres bajo la tutela, o bien masculina o bien del estado, que es masculino.
Hace años en la asociación en la que yo militaba tuvimos la idea de poner en contacto a lesbianas que quisieran tener hijos con hombres que estuvieran dispuestos a donarles semen sólo porque estos hombres querían ser partícipes de la lucha por los derechos de las lesbianas. Se oculta, por cuestiones normalmente económicas (es un enorme mercado), que para hacerse una autoinseminación, si no hay problemas médicos, no hace falta someterse a complicadísimos (y carísimos) tratamientos médicos; quedarse embarazada es algo muy sencillo. No hacen falta máquinas de última generación, el semen escogido se puede introducir en la vagina con una jeringuilla, así de simple. Este procedimiento se conocía en la antigüedad y se sigue utilizando hoy día. Es un procedimiento sencillo y barato. En ocasiones, la mujer en cuestión no quiere tener ninguna relación con el donante de semen y esa es una de las razones que lleva a muchas mujeres a escoger la inseminación en una clínica, que así se garantiza el anonimato del donante. Este problema se puede solucionar muy fácilmente utilizando empresas que se dedican a vender semen testado clínicamente (es decir, “limpio” de enfermedades). Son empresas serias y pueden encontrarse en internet. Es fácil, seguro y barato.
Para ayudar a abortar las asociaciones feministas volverán a informar a las mujeres de dónde y cómo poder hacerlo. Volveremos a hacer lo que hacíamos en el franquismo y en la transición. No será de manera gratuita como si se hiciera en la Seguridad Social, pero tampoco estamos ya como en el franquismo (el PP sí, pero nosotras no) Ahora consigues un vuelo a cualquier capital europea por 40 euros. Podrían establecerse convenios con otras asociaciones feministas europeas para realizar abortos por un precio mínimo. Las asociaciones de mujeres feministas tendrán que volver a distribuir anticonceptivos entre las adolescentes atribuladas, así como la píldora del día después, que la Ministra lleva meses intentando demostrar “científicamente” que es abortiva y mala para la salud sin conseguirlo por ahora.
¿Las soluciones que propongo parecen exageradas? No lo son. Ya hemos ido antes a abortar a Londres; las lesbianas teníamos hijos e hijas mucho antes de que nos dieran permiso. No vivimos en los 60 ni acabamos de salir de una dictadura por mucho que muchos dirigentes del Partido Popular quisieran devolvernos a ella. Las mujeres tenemos información, sabemos cómo usarla, llevamos décadas (siglos en realidad) luchando y consiguiendo ensanchar los límites de nuestra libertad, vivimos en Europa, estamos organizadas, sabemos cómo informar a otras mujeres, cómo tejer redes de apoyo y, sobre todo, de resistencia. Si algo se nos da bien es resistir. Todo eso que planteo no es exagerado ni una locura. Son, simplemente, posturas de resistencia que hay que adoptar cuando te meten el frente de batalla en tu propia casa, en tu propia habitación, es decir, en tu propio cuerpo. Resistir y no olvidar.
Ninguna de las leyes misóginas del Partido Popular va a durar otra legislatura. En realidad, creo que el PP le está preparando el camino a cualquier partido que gobierne después. El partido o coalición de partidos que gobiernen después del PP –y no será muy tarde- tendrán muy fácil no sólo revertir estas leyes sino ensanchar las que teníamos, algunas de las cuales no colmaban nuestras expectativas. Quien gobierne después no nos podrá dar gato por liebre a las feministas. El aborto tendrá que salir por fin del Código Penal en todos los casos, (excepto en el caso de que se realice contra la voluntad de la mujer) como llevamos décadas exigiendo; se acabaron los tutelajes en forma de la obligatoria “reflexión” (las mujeres somos capaces de reflexionar muy rápido), aborto libre sin límite de tiempo si peligra la vida de la mujer. Es decir, la vida de la mujer siempre y en todo caso, por delante de la vida del feto o del embrión. Educación para la Igualdad de verdad, en todos los colegios e institutos, concertados, públicos y privados con contenidos mínimos y obligatorios…
Esta época oscura para las mujeres que nos está imponiendo el PP no va a durar mucho más. Resistiremos y saldremos reforzadas. Ya lo hemos hecho antes y volveremos a hacerlo. El PP se va a ir más temprano que tarde, pero el feminismo seguirá aquí.

jueves, 4 de julio de 2013

Los celos y algunos hombres...

Muchos hombres están celosos, se sienten como esos niños mimados que se creen desplazados por la proximidad de un hermano, sin más motivo que su mera presencia y a pesar de que la realidad les muestra su error. Ahora algunos hombres están celosos, y  lo están de las mujeres.
Acostumbrados a ser los reyes de la casa y de la  plaza pública, a que en su imperio nunca se pusiera el sol de sus argumentos, y a hacer de su palabra la ley, como se canta en la canción mejicana, de repente han empezado a tropezar con la realidad al comprobar que esa especie de sombras que los acompañaban dentro y fuera de casa tienen criterio y autonomía, que son personas y ciudadanas como ellos. Y no es fácil para muchos, les cuesta trabajo entender que al igual que un día acabó el imperialismo entre países, también ha finalizado el imperialismo en las relaciones personales. Ya no existen personas colonizadas ni otras legitimadas para dominar y controlarlas. Ahora las relaciones se basan en la Igualdad.
Pero ellos están celosos. Al menos eso es lo que se deduce de sus comentarios y sus reflexiones a los post sobre el posmachismo, y a las referencias que hacen sobre la violencia de género. En ellas hay varias cosas que van quedando claras:
- No les importa la violencia y los homicidios que sufren los hombres, sólo la que ejercen las mujeres con quienes comparten una relación. Si no fuera así, en lugar de hablar del problema de los homicidios de los hombres y de la violencia en las relaciones familiares, estarían hablando, al menos de forma simultánea, de las otras violencias que de forma mayoritaria producen los homicidios de hombres.
- Como en el tema de la violencia en la pareja se demuestra que la inmensa mayoría de los homicidios los llevan a cabo hombres sobre mujeres, a pesar de que intentan manipular el número de hombres asesinados al contar en un año los homicidios ocurridos en años anteriores, de contabilizar como homicidios agresiones sin resultado de muerte y los suicidios, y de imputar directamente y en exclusividad a las mujeres homicidios en los que han participado otros hombres (http://blogs.elpais.com/autopsia/2013/05/el-posmachismo-ii-y-su-burda-manipulaci%C3%B3n.html), como ni así les salen las cuentas, pues se van a los cuentos. Es entonces donde ponen el énfasis en la “violencia doméstica” para decir que todas las víctimas importan y que las mujeres también matan, puesto que aquí se incluyen los casos en los que los homicidios se producen contra los hijos e hijas y pueden sumar más sucesos con mujeres como agresoras.
- Todo ello vuelve a demostrar que no les importa tanto los homicidios de hombres, que ha sido su argumento clásico, sino que las “mujeres matan”, como si alguien lo negara (http://blogs.elpais.com/autopsia/2013/04/mujeres-asesinas.html), pues en el fondo lo que pretenden es perpetuar el mito de la perversidad y maldad de las mujeres, algo tan original que ya está presente en La Biblia con la “Eva perversa” y en la mitología griega con Pandora. Pero el posmachismo busca reactualizar los mitos con versiones del presente.
- Ese objetivo de la “mujer asesina” es tan importante para el posmachismo, que con tal de mantener la idea y la confusión aportan datos correspondientes a otros años y al margen de las estadísticas oficiales, presentando datos que ellos mismos elaboran a partir de algunas informaciones que aparecen en la prensa. Imaginamos que lo harán con el mismo rigor y seriedad que demuestran habitualmente en su manipulación, como hemos visto antes en “El posmachismo y su burda manipulación”.
- Lo que ocurre es que de nuevo se equivocan y juegan a la confusión. Uno de los argumentos que dan es que en los últimos años han aumentado los delitos por violencia doméstica (ver gráfico), y lo presentan como argumento crítico contra las mujeres y la igualdad, cuando en realidad quienes actúan como autores de forma mayoritaria en estos casos también son los hombres, sobre todo en los homicidios, que llegan a representar el 80%. Su interés por confundir es tan grande que mezclan en un mismo concepto “delitos por violencia doméstica” cosas tan diferentes como los distintos tipos de violencia en cuanto a sus circunstancias (mujer, hombre, menores, ancianos, otros familiares), distintos tipos de conductas (lesiones y homicidios), diferentes tipos de autores y distintos tipos de víctimas… Todo ello en relaciones de tipo familiar completamente diferentes (parejas, familias, primos, hermanos, abuelos…). Un argumento “muy sólido” como pueden ver, cuando además responsabilizan de ese incremento a determinadas instituciones  y normas, llegando a hablar de "masacre" (¡¡!!)
- Por otra parte, su falta de sinceridad y credibilidad se demuestra cuando nunca han hablado de violencia doméstica ni les ha preocupado que se actuara de un modo o de otro. Su interés aparece justo cuando por las circunstancias específicas que la caracterizan y por los resultados tan graves que produce la violencia de género, se adoptan medidas para abordarla.
Bien, pues partiendo de esta situación bastante clarificadora en cuanto a sus objetivos y posiciones, cuando analizamos lo que pretenden nos damos cuenta de que hay dos factores fundamentales en su motivación: Por un lado la rabia y por otro la envidia, esos celos de las mujeres que hemos comentado.
La RABIA queda reflejada en sus argumentos y en la forma de plantearlos. La mayoría de ellos parten de una situación personal que consideran injusta y que generalizan a todos los casos, lo cual se traduce en agresividad, violencia y ataque a las personas, ideas, propuestas… que hablan de Igualdad.
La ENVIDIA CELOSA se traduce en sus propuestas, que en su parte esencial se mueven entre la incoherencia  y lo absurdo. La razón es clara, no les importa lo que no se hace con los hombres, sino lo que se hace con las mujeres, que ya parten con la carga de la culpa. Por eso pasan de criticar la Ley Integral, incluso de formar una asociación de afectados por esta ley, a pedir que se incluya en ella a los hombres, a las parejas del mismo sexo y a cualquiera que pase por allí. No tiene mucho sentido que si se trata de una norma mala, como se dice, se pida que se amplíe a otras víctimas, y menos aún que mientras unos piden esa ampliación otros estén solicitando su supresión. Ya saben, a río revuelto…
En definitiva, la posición posmachista no se diferencia mucho de esa rabieta pueril del niño celoso y mimado. Ese niño que quiere lo que tiene el hermano, aunque él no lo necesite, porque cree que todos esos elementos del hermano suponen un mayor reconocimiento y un desplazamiento de la posición de referencia que él tenía hasta su llegada. Por eso lo mezclan todo y le quitan el sentido a cada cosa, y si el hermano necesita unas gafas graduadas, pues él quiere otras, aunque no tenga miopía; y si el hermano tiene  que llevar unas botas ortopédicas, pues él quiere otras iguales aunque no tenga ese problema… No le importa lo que él no tiene y pueda necesitar, sino lo que tiene el hermano.
Los hombres tienen celos de las mujeres, celos de las leyes dirigidas a acabar con las circunstancias estructurales que las sitúan como víctimas, celos de las ayudas para situarlas en una posición de igualdad, celos de la corrección de la discriminación que les afecta, celos de que hayan sido capaces de movilizar a la sociedad y empezar a cambiarla... Pero no sólo tienen celos,  también tienen dudas, reticencias, incluso miedo de cuál es su papel en igualdad sin el respaldo de la “masculinidad hegemónica” que les daba poder y tranquilidad. Por eso hay un componente ideológico detrás de toda esta estrategia. No es una rabieta infantil, lo que en realidad hay detrás de toda esta reacción es la defensa del orden jerarquizado levantado sobre la referencia masculina de la cultura.

La Igualdad no sólo es un juego para redistribuir tiempos y espacios, la Igualdad supone redefinir las relaciones sobre una nueva forma de entender lo que significa ser hombre, sin esos privilegios ni roles asignados de fábrica como si fuésemos robots, y lo que significa ser mujer en libertad. Y a partir de ahí, relacionarnos en paz.

lunes, 1 de julio de 2013

Teresa Claramunt, la feminista revolucionaria

Teresa Claramunt
Teresa Claramunt nunca consideró que hiciera en su agitada vida nada extraordinario. La bondad de su idealismo anarquista con todo cuanto había realizado en su vida, consideraba que estaba bien recompensado.
Nace el cuatro de junio de 1862 en Sabadell. Aquí hay una polémica entre historiadores sobre el lugar de nacimiento, pues unos hablan de Sabadell y otros en Barbastro (Huesca). La confusión viene debida a que a la edad de tres años sus padres se trasladan a vivir a Barbastro. 
Según consta en el libro parroquial de la iglesia de San Félix de Sabadell, donde nace Teresa Claramunt conocida como “la virgen roja barcelonesa” o para los franceses “la Louise Michel espagnole”. 
Su padre era Ramón Claramunt republicano federal aunque católico. Su oficio era el de mecánico montador de hilatura. Su madre era Joaquina Creus, mujer de gran carácter, cuestión que también heredaría Teresa. Fruto de este matrimonio fueron cinco hijos, María y Teresa que nacieron en Sabadell y sus otros tres hermanos José, Ángel y Purificación que nacieron en Barbastro. 
Su padre Ramón llegó a ser alcalde de Barbastro y coronel de las milicias republicanas durante la I República española. 
Teresa Claramunt permanece en Barbastro hasta el año 1875, para posteriormente regresar a Sabadell, donde su familia permanecerá hasta el año 1884,  trasladándose posteriormente a Alcoy. Sin embargo, Teresa permanecerá en Sabadell pues ya tenía veintidós años. 
Su educación fue elemental, que era lo que se daba a finales del siglo XIX en el país a la clase trabajadora. Sus padres creían que era un peligro para la mujer saber leer y escribir. Teresa que era de carácter inquieto y rebelde, se da cuenta de la importancia de la educación, mostrando grandes inquietudes por aprender a leer y escribir. 
Estaba dotada de una gran  inteligencia natural. Lo que le permitía entender rápidamente las cuestiones y problemas que tenía en la vida. Federica Montseny le definía de esta forma: 
“Teresa Claramunt era la mujer obrera, la mujer que representaba a la clase obrera, porque además la representaba muy bien: era guapa y bien plantada, tenía una voz impregnante, una voz que atraía de seguida. Se distinguió como una figura excepcional de mujer obrera, sin una gran cultura, pero con una inteligencia natural”.

Rápidamente Teresa se vuelca en las cuestiones sociales de la época. Es el momento histórico en el que surge el capitalismo, al amparo de la revolución industrial y de las teorías políticas del liberalismo. Las premisas de este liberalismo eran la defensa de la propiedad privada de los medios de producción, la libertad de mercado donde lo fundamental será la obtención del lucro, que significa la acumulación cada vez mayor de la riqueza en manos de unos pocos a costa de la miseria de los trabajadores.

Los nuevos trabajadores vivían en situación de miseria material, moral y cultural. De esta situación merece la pena destacar el régimen de trabajo muy duro que sufrían, con jornadas de doce horas diarias, carecían de cualquier tipo de seguro, sufrían fuertes multas sino cumplían con su trabajo, tenían amplios periodos de paro sin ningún tipo de subsidio, lo que significaba su miseria y muerte. Por este trabajo salvaje se recibían salarios muy escasos.   Las mujeres y los niños trabajaban todavía en situaciones de semiesclavitud.

Teresa Claramunt contrajo matrimonio civil con Antonio Gurri, que ya era viudo de veintisiete años, compañero de las luchas obreras. El semanario anarco colectivista “Los Desheredados” de Sabadell comenta de la siguiente forma este matrimonio:

“Reunidos  los miembros del Grupo de la Liga Anticlerical Monty y Tognelli, con algunos amigos el sábado próximo pasado, celebraron con una velada vocal e instrumental el matrimonio civil de nuestros amigos Antonio Gurri y Teresa Claramunt”.

Este matrimonio no duró mucho y fruto del mismo fue una hija, que le pusieron en nombre de Proletaria Libre. Esta niña vivió poco. Era habitual que los sectores progresistas no se utilizaran los nombres católicos. Esto era practicado en aquellos momentos por los sectores políticos republicanos y anarquistas.

Se le conocen cinco hijos, a dos de los cuales puso como nombre Acracia y Denuedo. Tuvo varios matrimonios y relaciones. Estuvo casada con José López Montenegro y tuvo relaciones con Juan Bautista Esteve conocido con el seudónimo de “Leopoldo Bonafulla”. Así describe Federica Montseny su vida:
“Teresa pasó la mitad de su vida en la cárcel y la otra mitad por caminos y carreteras sembrando a manos llenas la idea entre los humildes, los iletrados, los más pobres y desvalidos. Teresa tuvo aún tiempo, en medio de esta vida de lucha y sacrificio increíble, de parir a cinco hijos, de los cuales no le vivió ninguno, y varios de ellos fueron nacidos en la cárcel”.

Su labor en defensa de los trabajadores se desarrolló en Sabadell, que era un importante núcleo industrial donde sobresalía la industria textil de hilatura y tejidos de lana y algodón. Como ciudad industrial se desarrollaba en ella el liberalismo en las clases dirigentes, al mismo tiempo que entre las clases trabajadores se asentaban las ideas avanzadas del federalismo internacionalista y los movimientos obreros.

Con la llega a Sabadelll de Guisseppe Fanelli, miembro de la Federación Internacional de Trabajadores (AIT), hizo que amplios sectores del republicanismo y del anarquismos se apuntaran al movimiento.

Teresa Claramunt con muy poca edad empezó a trabajar en la fábrica de Vicenc Planas durante su juventud. En esa fábrica tomó conciencia de la situación en que vivían los trabajadores. Se lanza con veinte años a la defensa pública de los trabajadores y se convierte en una de las líderes de la llamada “huelga de las siete semanas”.
Para entender esta huelga que marcaría la trayectoria de Teresa, hay que analizar el Congreso de la Federación de Trabajadores de la región Española, que se celebró en Sabadell del uno al tres de julio de 1882. Se analizó la resistencia a desarrollar contra el capitalismo, la solidaridad entre los trabajadores y la lucha para conseguir la jornada de ocho horas. Esta demanda de ocho horas fue considerada utópica. por lo que demandaron la de las diez horas. Podemos leer un panfleto de la época:

“Compañeros es muy justo que nosotros disfrutemos también como el industrial disfruta de los adelantos en la industria por medio de la ciencia, y es justo que sea el descanso para nuestra instrucción el premio a que aspiramos; así que de nuevo os invitamos a que meditéis que sólo nosotros sabemos las grandes fatigas que pasamos y la necesidad que tenemos de que se nos mire como hombres y no como máquinas”.

Esta huelga movilizó a once mil trabajadores, pero fue sofocada por la violenta represión del Somatén, que hizo volver a los trabajadores a las fábricas.   Se saldó el conflicto con unos 250 despidos, entre ellos la propia Teresa Claramunt. Consecuencia de esta huelga fue un empeoramiento de las condiciones de vida, así como la prohibición del asociacionismo obrero un endurecimiento de las posturas de la patronal.

Esto conllevó a una reflexión profunda de los movimientos anarquistas, haciendo que pasarán de un anarquismo teórico a otro mucho más activo. 

Es en el Centro Obrero de Sabadell  donde Teresa se sintió atraída por las ideas anarquistas. Así contesta en una conversación con Francisco Madrid:

“Fue usted anarquista des de el primer momento

¡Oh no! Incluso la primera vez que oí hablar del anarquismo me sonreí; sospechando que cuando podía decir sería una utopía, pero al momento de escuchar las palabras de Francisco Abayá y Jaime Torrens en el centro obrero de Sabadell, quedé convencida y afiliada al anarquismo”.

Teresa se convierte  en una de las dirigentes anarquistas de Sabadell y empieza a distinguirse por la brillantez de sus discursos, convirtiéndose en una de las oradoras más elocuentes de esta  época convulsa. De esta forma, se dedica a la lucha para conseguir una sociedad más justa, libre y solidaria.   Además participa en la creación de la organización feminista del anarcosindicalismo e impulsó en el año 1892, la primera sociedad feminista española, la Sociedad Autónoma y Mujeres de Barcelona.

En el año 1888, Teresa junto a su marido  Antonio Gurri emigraron a Portugal, debido a que no encontraban trabajo y a la violencia que existía en Sabadell por parte de los empresarios, apoyados por el Somatén. Permaneció en Portugal dos años y se sabe que colaboró con los grupos anarquistas del país.

Regresa a España, siendo ya muy conocida por la policía española. Su prestigio  era muy importante en amplias capas de la población y muchas veces la policía la detenía con la finalidad de tenerla muy intimidada. En el año 1891, se produce el atentado  del Centro del Liceo de Barcelona, que era un símbolo de la cultura burguesa barcelonesa. En dicho atentado, el anarquista Santiago Salvador arrojó dos bombas en la platea de este teatro, causando veinte muertos y una gran cantidad de heridos y fue como venganza por la ejecución del anarquista Paulino Pallás, que había participado en el atentado del general Martínez Campos. Teresa fue inmediatamente detenida, pero no tardó en ser liberada porque no tenía nada que ver con el atentado.

Los métodos y fines de Teresa Claramunt eran de signo muy diferente al de los atentados. Nunca fue condenada por los delitos que se le acusaban, a pesar de esto, tuvo que pasar largos años en la cárcel, además de años de exilio del país. La policía  siempre tuvo un interés manifiesto en vincularla con este tipo de acciones violentas para desacreditarla ante la opinión pública, por el gran prestigio que tenía.
El seis de enero de 1896, estalló una bomba entre la multitud de trabajadores que acompañaban una procesión del Corpus Christi en la barcelonesa calle de Cambios Nuevos. Este atentado provocó cinco muertos y muchos heridos, sin embargo, las autoridades que presidían dicha procesión no sufrieron ningún daño. Nunca se supo quién había sido (hay que recordar que en aquella época, sectores de la extrema derecha realizaron multitud de atentados achacándoselos a los anarquistas).

Consecuencia inmediata de dicho atentado fue una nueva detención de Teresa, que fue llevada a la cárcel de mujeres del castillo de Montjuich, donde fue ampliamente torturada. Soledad Gustavo relata: “lo que Teresa sufrió en aquel, un cautiverio imposible de… azuzada y perseguida por las monjas que interiormente se cuidaban de aquel establecimiento, pasó muchas desazones y gracias a su energía pudo salir  lo mejor posible de sus manos… dentro de la fortaleza y encerrada en un calabozo lleno de miserias, oyendo los lamentos de los que en otros calabozos estaban sometidos a torturas y con la horrible pesadilla de lo que sería para ella el mañana”.

Se celebra el famoso juicio de Montjuich, donde se solicitan 28 penas de muerte y 57 cadenas perpetuas, una de ellas para Teresa. Se produce una intensa campaña internacional en defensa de la libertad de Teresa, la cual es condenada al destierro.

En su destierro estuvo en Londres y París, siendo considerada una mujer de leyenda. Siguió defendiendo la causa anarquista y la lucha por los trabajadores/as, convirtiéndose su casa en un centro de ayuda y asistencia para los perseguidos.

Regresa a España en el año 1898 e interviene  en la revisión de los procesos anarquistas llevados en el país los anteriores años, pasando de ser acusada a acusadora de las injusticias del poder en los últimos años en España. Su prestigio iba en aumento, lo que aprovechó para seguir luchando y haciendo propaganda por los derechos de los trabajadores.  Fundó en el año 1901, la revista El Productor que tuvo una amplia aceptación en el mundo obrero. 

Pero ya en 1899, Teresa Claramunt escribía:

“En el orden moral, la fuerza se mide por el desarrollo intelectual, no por la fuerza de los puños. Siendo así, ¿por qué se ha de continuar llamándonos sexos débil? (…) El calificativo parece que inspira desprecio; lo más, compasión. No, no queremos inspirar tan despreciativos sentimientos; nuestra dignidad como seres pensantes, como media humanidad que constituimos, nos exige que nos interesemos más y más por nuestra condición en la sociedad. En el taller se nos explota más que al hombre, en el hogar doméstico hemos de vivir sometidas a capricho del tiranuelo marido, el cual, por el solo hecho de pertenecer al sexo fuerte, se cree con derecho de convertirse en reyezuelo de la familia (como en la época del barbarismo) (…) Hombres que se apellidan liberales los hay sin cuento. Partidos, lo más avanzado en política, no faltan; pero ni los hombres por sí, ni los partidos políticos avanzados se preocupan lo más mínimo por la dignidad de la mujer”.

El 16 de febrero de 1902 participa en un gran mitin donde pronunció un emotivo y apasionado llamamiento a la solidaridad con los huelguistas de la metalurgia e hizo que se extendiera notablemente la huelga general en Barcelona, la más importante hasta entonces de todo el movimiento obrero español, donde participaron miles de trabajadores que paralizó Barcelona completamente durante ocho días. Nuevamente Teresa es detenida.

Teresa junto a Leopoldo Bonafulla se desplazan a Andalucía para extender el anarquismo. Sin embargo, ambos son detenidos en Ronda (Málaga), siendo devueltos a Barcelona. Teresa denunciaba las injusticias del capitalismo a través de datos y ejemplos, siendo una oradora más práctica que teórica. En todas sus actividades se notaba su sensibilidad feminista.

Teresa considera, que aunque el hombre es físicamente más fuerte que la mujer, con el tiempo las máquinas han eliminado esta diferencia y plantea la reivindicación de que a trabajo igual salario igual.

Achaca a la educación el estado de postración de la mujer, educación que transmite a sus hijos. Apunta que la mujer ha de autoemanciparse y que para ello ha de establecer su propia organización, pero estos criterios difícilmente podían tener una posible traducción práctica en un momento histórico en el que sector de las mujeres militantes es puramente testimonial y se sitúa, por lo general, a remolque de sus compañeros.
Denuncia la forma en que era todavía vista la mujer en la sociedad republicana como “subalterna del hombre, carne para su placer, descanso para su trabajo y obediencia para su tiranía”. La idea de la inferioridad de la mujer estaba muy arraigada entre los hombres y el autoritarismo era la norma de conducta en la relación entre los sexos, incluso entre los mismos anarquistas.

Para Teresa era necesaria la liberación y la superación integral de la persona, tanto del hombre como de la mujer. Ella como mujer y desde su experiencia de la explotación femenina aporta un elemento nuevo sobre la emancipación de la mujer. No esperó que el hombre por su propia iniciativa, deje asumir la posición de superioridad que le caracteriza y asuma la no explotación de la mujer, sino que afirma que la emancipación de la mujer tiene que ser llevada cabo por ella misma. Cabe mencionar esta reflexión

“Ya lo ves, mujer proletaria, nuestros hijos no inspiran a nadie ningún sentimiento noble. Nosotras, las mujeres obreras, no per­tenecemos al sexo débil, ya que esos sietemesinos consideran muy natural que recaiga sobre nosotras el trabajo pesado de las fábricas. No pertenecemos tampoco al sexo bello, porque nuestros cuerpos destrozados no les despiertan el sentimiento de justicia.

Para ser mujer, según esas gentes, se ha de gastar aromas, se ha de cubrir el cuerpo de sedas y encajes. En nuestro hijo no ven el tierno infante que con sus lloros conmueve a las piedras, que su sonrisa es el sol que penetra en el corazón y su alegre mira­da suaviza las borrascas de la vida. Nada de eso ven. Ya lo sa­béis, obreras, en la sociedad actual existen dos castas, dos razas: la de nosotras y nuestros compañeros y las de esos zánganos con toda su corte. No tendremos pan, ni dicha, ni vida, ni segu­ridad para nuestros seres queridos y para nosotras, hasta que desaparezca del todo esa maldita raza de parásitos. !A trabajar, pues, proletarias; nuestra dignidad y nuestro amor lo exige!”. 

Colaboró en la revista La Tramuntana, en la Revista Blanca y dirigió el diario El rebelde durante los años 1907-1908. 
Cabe mencionar este texto de Teresa que representa muy bien su pensamiento

“Esos anarquistas que dejaron de serlo por tal o cual causa y esos otros que han forjado un molde para que de él salgan los anarquistas derechistas y perfectos, me hacen mucha gracia.

Yo dejé de ser católica, no por las pillerías de algunos curas o gente católica, sino porque al tener uso de razón comprendí que el catecismo católico era muy inferior a mi moral y a mis aspiraciones y aunque todos los católicos fueran buenos yo sería atea. Soy anarquista porque no podría ser de otra cosa, mientras mi organismo funcione con la regularidad que ha funcionado hasta hoy.

Siento amor sin límites, y la infame sociedad actual pone ante mi noble deseo una valla.  Anhelo el goce, y sólo dolor me rodea. Deseo la vida, y la muerte con su faz fría se presenta a mi vista.  Lo bello, lo grande, me fascina, y la muerte son su faz fría se presenta a mi vista. Lo bello, lo grande, me fascina, y por doquier veo fealdades, pequeñeces y miseria. Amó el trabajo por ser fuente de vida, y a los que trabajamos nos roe la anemia, las escaseces nos agobian, el hospital es nuestra recompensa.

Creo posible una sociedad más justa, más bella, más humana, que hemos dado por llamar la sociedad anarquista, ácrata o libertaria, porque estos hombres significan no autoridad, base primordial  de toda tiranía; por eso soy anarquista, ácrata o libertaria”.

En el año 1909, participa activamente en la Semana trágica de Barcelona, siendo detenida y recluida en Zaragoza. En la capital aragonesa continua se lucha anarquista, convirtiéndose en la gran líder del potente movimiento anarcosindicalista en Aragón, donde impulsó a adhesión de los sindicatos zaragozanos a la CNT.
En el año 1911, participa en una huelga general, siendo condenada a tres años de cárcel, bajo la acusación de “agitadora anarquista”. Durante su encarcelamiento hace aparición una enfermedad que la llevará posteriormente a la muerte por parálisis.

El dieciséis de junio de 1923 se produce el atentado contra el cardenal Juan Soldevila y Romero, realizado por un grupo anarquista Los Solidarios del que formaban parte Durruti y Ascasó y que le supone una nueva detención

Vivió varios años en Sevilla, en el que intentó curarse de su enfermedad, pero Teresa seguía luchando. En 1923, participa en un importante mitin en Sevilla contra la dictadura de Primo de Rivera. En 1924, se traslada nuevamente a Barcelona, pero se encuentra ya muy impedida, su casa se convierte en centro de actividad anarquista y es visitada por grandes figuras internacionales como Max Nettbau y Emma Goldman. A pesar de sus limitaciones participa en un mitin en Barcelona.

Muere el 11 de abril de 1931. Es  decir, no vio el triunfo de la II República por tres días. Su funeral se celebra el 14 de abril, el día del advenimiento republicano. Federica Montseny relata el entierro “El 14 de abril y por todos los centros republicanos por donde pasábamos, por todas partes, la bandera se inclinaba al paso del entierro, al que acudieron más de 50.000 personas en Barcelona. Su figura, ahora olvidada, ejerció una enorme influencia sobre todo entre la juventud….¡Me acuerdo tanto de ella!  Cada sábado íbamos a verla un grupo de muchachas y a su lado nos formábamos, no ideológicamente, ni culturalmente, sino sentimentalmente por la atracción que esta figura que comparábamos a Sofía Brakuskai y a las grandes nihilistas rusas”. 
En un pequeño homenaje, en la república se le dedicó una calle en Barcelona. Cuando llegó la dictadura franquista, el nombre de la calle siguió, debido a la ignorancia franquista de su figura.

Teresa Claramunt nunca consideró que hiciera en su agitada vida nada extraordinario. La bondad de su idealismo anarquista con todo cuanto había realizado en su vida, consideraba que estaba bien recompensado.

viernes, 28 de junio de 2013

La igualdad, la gran perdedora

Llevamos unas semanas en donde las gafas violetas que algunas llevamos cosidas a la piel se vuelven imprescindibles para poder continuar en nuestras militancias feministas y resistir los embates cada día mas feroces del patriarcado.

Ejemplos variados:

En las organizaciones grandes a veces resulta muy fácil llevar a los sufridos papeles de sus estatutos algunas medidas igualitarias, que a la hora de cumplir, suponen rémoras para algunos dirigentes que, una vez apagados los focos de los congresos y silenciados los aplausos de compañeras y compañeros, suponen un plus de incorporaciones femeninas que no siempre están dispuestos a cumplir. Y no lo están porque, se disculpan, “esos órganos de dirección que han de ser paritarios, se pueden sobredimensionar y no ser operativos”, pero en ningún caso se plantean reducir presencias masculinas, puesto que ellos son, están y han de seguir.

En Ponferrada, no se tuvieron escrúpulos para pactar la moción de censura con un acosador declarado en aras de obtener el poder y arrebatárselo a “los otros” porque “nosotros” lo podemos hacer mejor, pese que para ello hayamos de dejar el PSOE que, pese a pedir disculpas públicamente por su tremendo error político, tampoco puso reparos a esa moción hasta que ya se había producido. Y el actual alcalde y su grupo municipal habrá que ver si pueden mirar a los ojos a todas y cada una de las mujeres que han sido víctimas de este tipo de terrorismo machista como lo es también el acoso sexual, puesto que es muy, pero que muy difícil de justificar lo que han hecho. Todo ello sin pararme mucho a pensar en todo lo que ha debido de sufrir Nevenka Fernández con todo este tema y quien, si las noticias que he manejado no me engañan, por miedo tuvo que ir a vivir a otro país mientras el acosador no sólo no se movió de su casa, sino que además nunca recibió la condena de su partido de entonces, el PP, quien condenó a su también concejala Nevenka y amparó al acusado por acoso sexual. Muy fuerte, incluso ahora, después de tantos años.

En aras a las políticas de austeridad que el actual y misógino gobierno del PP nos impone, el pasado día trece el Boletín Oficial del Estado publicaba la supresión de la Comisión Permanente no Legislativa de Mujer y Políticas de Igualdad, cuyas materias pasarán a tramitarse a través de la Comisión Permanente Legislativa de Política Social y Empleo. Y por tanto la igualdad comienza a desaparecer objetivamente de la agenda política de quienes legislan, lo cual es bastante peligroso. ¿Deberemos agradecérselo también al diputado Cantó? 
 
La Presidenta de Castilla–La Mancha y secretaria general del PP, Mª Dolores de Cospedal, dentro de la conmemoración del pasado ocho de marzo y dentro de un acto de su partido se quedó tan ancha cuando soltó la siguiente perla: “Es muy ofensivo para muchas mujeres que, como eres mujer, tienes que formar parte de una cuota, y eso es lo más machista que hay para la mujer y es considerarnos como una masa deforme y que somos todas iguales.” Y lo dicho, se quedó tan ricamente. Nada de cuestionar las barreras históricas y culturales que las mujeres tenemos para acceder a órganos de dirección y/o de responsabilidad en organizaciones o empresas. Tampoco ningún reconocimiento a las mujeres, incluso de su partido que después de sus dobles o triples jornadas laborales, todavía les queda ilusión para llevar a cabo sus militancias. Ni de reconocer el esfuerzo de miles de mujeres que incluso se dejaron la piel para que nosotras e incluso ella pueda estar donde está. No, de eso nada. Digna compañera de Ana Mato que utilizan el machismo para justificar que se las cuestione como gestoras públicas que lo son. Terrible ejemplo para quienes vienen detrás con ganas de formar parte de la política del futuro el que están dando el PP en general y estas dos mujeres en particular.

Otro ejemplo-joya:

“Habemos Papam” dijo con un hilo de voz el cardenal protodiácono. Y claro, lo habemus, pero aunque lo quieran revestir de progresista por ir en metro por Buenos Aires, las mujeres tenemos memoria y además la tenemos colectiva y en seguida nos enteramos de algunas de sus palabras con respecto a nosotras del tipo: “Las mujeres son naturalmente ineptas para ejercer cargos políticos, el orden natural y los hechos nos enseñan que el hombre es el ser político por excelencia; las Escrituras nos demuestran que la mujer siempre es el apoyo del hombre pensador y hacedor, pero nada más que eso”.  Y por lo visto se quedó en la gloria el otrora Cardenal argentino. Pero eso sí después de habernos dejado de nuevo claro a las mujeres que quienes mandan en su secta son los hombres y que en los espacios políticos deben hacerlo también sólo  hombres. Claro, después este de faldas largas y blancas que es el máximo jefe de los de faldas largas y negras pretenderá que las mujeres, nos creamos sus dogmas y sus mensajes a pies juntillas. Si hombre, sobre todo cuando nos relega al papel de “apoyo” sin posibilidad alguna de modificar roles ni de avanzar un milímetro hacia la igualdad. Pues va a ser que no, señor de faldas largas, aunque sean blancas.

Y ya para rematar la semana, llegan nuestros flamantes gobernantes del PP y en el Consejo de Ministros del viernes día quince, y a través de un Real Decreto-Ley aprueban la exigencia de 35 años cotizados para jubilarse anticipadamente y endurece el subsidio para los mayores de 55 años. O sea, otra vuelta de tuerca para las pensiones y otro varapalo a la igualdad entre mujeres y hombres. Porque hemos de recordar que las mujeres somos las que tenemos mayoritariamente los contratos a tiempo parcial, las que hemos interrumpido nuestras vidas laborales para ejercer el cuidado de nuestros mayores, menores y dependientes, las que en tiempos de crisis hemos salido antes del mercado laboral. Somos también las grandes perjudicadas con la regresión de las condiciones de la ley de dependencia, etc. Pero por lo visto nuestra flamante ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, no tiene nada que objetar a tal medida absolutamente contraria a la igualdad. Y nuestro ministro de Justicia tan preocupado por la defensa de la vida más que por las condiciones de la misma, tampoco ha dicho nada. Claro seguramente estará encantado de que se nos devuelva a las mujeres a la situación de dependencia de la etapa franquista en la que una vez casadas no podíamos trabajar fuera de casa.

En fin, como vemos, la gran perjudicada, la gran ausente en la agenda política de nuestros gobernantes, legisladores, líderes de sectas religiosas y otro tipo de organizaciones está siendo la igualdad y por ende, las mujeres que volvemos a ser las más golpeadas por este tipo de políticas que, en aras a un orden androcéntrico preestablecido, se olvida de esa máxima que establece la propia Constitución y que habla de IGUALDAD Y NO DISCRIMINACIÓN en todos los ámbitos.

Podrán sacarla de sus agendas e intentar olvidarla, pero lo que no van a conseguir es que quienes militamos en el feminismo, quienes nos creemos que realmente todas las personas somos iguales, quienes sentimos en lo más profundo de nuestro ser que no caben discriminaciones de ningún tipo y que luchamos por ello, cejemos u abandonemos nuestras reivindicaciones en todos los ámbitos en aras a que la igualdad formal de la que gozamos, pase a ser IGUALDAD REAL Y EFECTIVA.

Porque SI SE PUEDE y ahí vamos a estar!!!!